
Sandra Špoljarić,Croacia. 21 años
La Jornada Mundial de la Juventud es un evento que influye o debería tener influencia en el crecimiento de la fe de cada uno. Asimismo le puede ayudar a a profundizar su vida de cristiano/cristiana. Mediante este encuentro, nuevas amistades y reuniones a las que nos invita Dios, nos sentimos especialmente bendecidos por su parte. Decidí ser voluntaria porque quería dedicarle una parte de mi tiempo a Él así como a la gente que necesitaba de mí durante el encuentro. Hay numerosas anécdotas que contar; en Madrid la respuesta a todo era “mañana“. Lo que más me impresionó fue el papel que se dio a los voluntarios y a todos los que respondieron con un sí a esta invitación/llamada. Mi mensaje, después de haber vivido el encuentro de esta manera, sería el siguiente: en las situaciones de mucha prisa, y de mucha presión – no merece la pena llorar (la gente que se encontraba a mi lado estos días, sabrá de qué estoy hablando ja.. ja..ja..).
Renata Peharec, Croacia. 22 años
„En la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid – lo que más me impresionó fue la facilidad de hacer nuevas amistades y de estar rodeada de gente exclusivamente positiva.
Krešimir Šaf, Croacia. 24 años
Para mí, la Jornada Mundial de Juventud representa una estupenda experiencia gracias a la que pude conocer a gente nueva, lo cual al mismo tiempo contribuyó a mi crecimiento espiritual y me dio la posibilidad de pasar unos días en otra ciudad, otro país etc. Decidí participar en el encuentro en Madrid como voluntario porque quise ir a la Jornada Mundial por primera vez y de esta manera contribuir a este encuentro. Hubo muchas anécdotas – mencionaría una especialmente bonita. Intentaba quedar con una chica de Polonia para «rantka» lo que en polaco significa «café, salida» Finalmente, quedamos para tomar el café en el desayuno. El primer día no apareció a la cita, el siguiente tampoco. Ella sintió mucho no haber podido venir ni un solo día y para disculparse puso por el recinto de Ifema (el sitio donde estuvimos alojados), dos, tres carteles en los que puso que lo lamentaba mucho, pidiéndome perdón. Todo el mundo pudo verlo. Ese gesto me pareció tan simpático que decidí hacer lo mismo invitándole a la chica, en público, una vez más a “rantka” mediante las hojas que había dejado por Ifema.
Verdaderamente, hay muchísimas cosas que me tocaron – entre las que mencionaría : el mismo objetivo con el que vinimos todos a este encuentro, el hecho de que no hubo ni un solo incidente; el ambiente, a pesar de carecer de algunas cositas, era excelente, la posibilidad de conocer mucha gente nueva. No sé si podría destacar algún mensaje en especial de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid – sin embargo, estos dos me parecen primordiales:”Aférrate bien fuerte a Jesús. Todo lo podemos en Él, que nos hace más fuertes”
Marija Radoš, Croacia. 24 años
La Jornada Mundial de la Juventud significa para mí una experiencia que voy a recordar siempre. Este encuentro representa una fraternidad en que todos somos iguales cualquiera que sean nuestro color de piel, idioma, cultura u otra cosa. Me decidí a participar en el encuentro como voluntaria a propuesta de una amiga y no me arrepentí para nada. Hubo varios acontecimientos diarios. Cada día, cada momento sucedía algo nuevo y se grababa en la mente – pero a mí, me impresionó especialmente la amabilidad de la gente así como el hecho de que siempre estaban dispuestos a atendernos en cualquier cosa. El mensaje que me llevo del encuentro es el siguiente: La fe conecta y une verdaderamente a la gente de todo el mundo. Es una experiencia estupenda, una ciudad preciosa, igual que su gente, los voluntarios. Al final, recomendaría a todos que se apunten a participar como voluntarios en la Jornada Mundial de Juventud, tan sólo una vez en la vida, porque trabajando así pueden contribuir y recibir mucho.»
Petra Abramović, Croacia. 33 años
Esta reunion ha sido una gran escuela para todos nosotros: enseñándonos a ser pacientes y fue un gran ejemplo de como crecer en nuestra fe. Si hubiera sabido lo que me esperaba en Madrid creo que no hubiera ido. Pero ahora, cuando todo ya ha pasao, puedo decir totalmente convencido que ha sido la mejor experiencia de fe en toda mi vida. Era mi cuarta JMJ, pero la primera como voluntario y ha sido la major.
Martina Pantaler, Croacia. 22 años
Lo major de la JMJ en Madrid fue el encuentro con el Papa en IFEMA antes de que se fuera de Madrid. Cuando el Papa estaba llegando a IFEMA y cuando iba pasando, pude ver un brillo en sus ojos cuando vio la bandera croata. Estoy segura que recordaría el encuentro en Zagreb y la vigilia con 25.000 jóvenes croatas en la plaza principal de la capital. Fue sólo 2 meses antes de la JMJ. Estaba tan orgullosa de poder estar en Madrid y de poder ayudar como vuluntaria. Ser una voluntaria de la JMJ 2011 ha sido la mejor experiencia de mi vida.
Sanja Šimatić, Croacia. 28 años
Fue maravilloso ser voluntaria y creo que todo el mundo debería repetir esta experiencia. Algunos de nosotros ya estamos ahorrando para Río.
Viktorja Erjavec, Croacia. 25 años
La Jornada Mundial de la Juventud en Madrid fue mi tercera JMJ. Cada encuentro es especial en su manera. Tuve la oportunidad de ser voluntaria durante un año y medio. Una experiencia muy especial. La JMJ se convirtió en mi pan de cada día. Ayudando en traducciones a mi lengua nativa, que es el croata, y colaboarndo en la organización a nivel croata, realmente experimenté la JMJ desde diversos ámbitos, no solo desde el punto de vista de peregrina.